Mantener una buena higiene, que incluye el aseo diario, el lavado de manos y el cuidado de la piel y el cabello, ayuda a prevenir enfermedades y a promover una sensación de bienestar. Además, el cuidado personal, que abarca actividades como el ejercicio, una alimentación saludable y el tiempo para uno mismo, contribuye a la salud mental y al bienestar.